TORONTO, Canadá.– Un jonrón de tres carreras de George Springer en la séptima entrada cambió el destino de los Azulejos de Toronto, que vencieron 4-3 a los Marineros de Seattle en el séptimo juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, asegurando así su primera clasificación a la Serie Mundial desde 1993.
El batazo de Springer, que recorrió 381 pies hacia el jardín izquierdo, marcó la primera vez en la historia de un Juego 7 que un equipo toma la delantera con un cuadrangular tras ir perdiendo por múltiples carreras en la séptima entrada o más tarde.
El dominicano Vladimir Guerrero Jr. fue nombrado Jugador Más Valioso de la Serie, tras batear para .409 de promedio, con tres jonrones, seis carreras anotadas, tres impulsadas y nueve hits.
“Ha sido un camino largo, pero este equipo nunca dejó de creer”, expresó Guerrero Jr. tras recibir el trofeo de MVP ante una multitud eufórica en el Rogers Centre, donde se congregaron 44,770 fanáticos.
Con la victoria, Toronto se medirá a Shohei Ohtani y los Dodgers de Los Ángeles en el primer juego de la Serie Mundial, que se celebrará este viernes por la noche, cuando el clásico de otoño llegue a Canadá por tercera vez en la historia.
Los Dodgers, campeones defensores, barrieron a Milwaukee en la final de la Liga Nacional.

Los Marineros, por su parte, quedaron a las puertas de su primera Serie Mundial, manteniéndose como el único equipo de las Grandes Ligas sin un banderín de liga.
Seattle había tomado ventaja con jonrones solitarios de Julio Rodríguez y Cal Raleigh, este último líder en cuadrangulares durante la temporada regular con 60, pero su bullpen no logró contener el rally de Toronto.
El abridor Shane Bieber lanzó 3 2/3 entradas permitiendo dos carreras y siete hits, mientras que el bullpen azul respondió con solidez: Kevin Gausman relevó sin permitir anotaciones, seguido de Chris Bassitt, quien retiró en orden la octava, y Jeff Hoffman, que consiguió su segundo salvamento de la postemporada.

Toronto, que tuvo marca de 54-27 en casa durante la temporada regular, reafirmó su fortaleza en el Rogers Centre con una actuación épica que los devuelve al escenario más grande del béisbol.


